Hola
Me gustaría empezar por contar que no soy creyente, pero a veces se me hace difícil no creer en la suerte, el destino, las casualidades etc etc . El viernes por la tarde se fue Marga para siempre y creo que con eso se cerro el cupo de los que se tenían que ir, o por lo menos eso me ha parecido después de lo pasado el domingo, tal vez el cupo o el llamador de Ángeles o la suerte funciono, pero por un pelo no estoy hablando de que alguien más se fue el domingo.
Después de este pequeño prologo, pasamos a la acción.
Empezamos en Cotos con la idea de hacer la circular de Peñalara, pero desviandonos por encima del Zabala para coger una pequeña pala de nieve que hay pasadas las dos hermanas (si pinchais las fotos se amplian), arriba Sanjo haciendo el capullo y subiendo Antono.

Seguimos pateando, un chaval (Joge) nos seguia de cerca, hasta darnos alcance, preferia ir acompañado y se unio a nosotros, los cual al final nos vino muy bien ya que es enfermero.
En esta foto se ve desde donde se piño el Sanjo, la foto no hace mucha justicia a la pendiente que en realidad hay, que impresiona más de lo que podemos ver en la foto. Por debajo de las rocas de la izquierda y unos 80 o 100 m hacia abajo.

En esta otra foto del año pasado se aprecia mejor el tanto por ciento de desnivel.

Este es el careto que se le queda a un nota despues de piñarse como se piño el Sanjo, que me decis del vendaje. Como ya he dicho se nos junto un chaval que es enfermero y nos echo una mano.

Pasando el rato, esperando el helicoptero y quitandole un poco de hierro al asunto para que se tranquilizara, pero no sirvio de mucho en seguida se vino a bajo, estaba realmente jodido.

Y aquí le tenemos envuelto como un bocata de choped, era ya lo poco que nos quedaba por hacer y decirle tonterias para animarle un poco y que la espera de ayuda se hicier algo más corta.
No hay más fotos espectaculares de bomberos helicopteros bajada de camilla haciendo el trenecito entre Antonio los bomberos y yo, por que no me parecio serio ponerme a hacer fotos mientras un grupo de rescate está currando, asi que aunque solo fuera por respeto no hice más fotos.
La historia es esta, desde cotos hasta ver caerse a un colega, pensar que esta muerto y bajar callados como putas porque no podemos ni pensar, para ver si podemos hacer algo o echarnos a llorar, llegar abajo verlo, tocarlo y que no se te note la temblaera de piernas para que no se preocupe, pero por suerte ahora nos reimos de ello.
La montaña es una droga y el Sanjo es un vicioso, así que creo que en poco tiempo estará con nosotros por ahi arriba de nuevo.
Besos